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Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición "Salvador Zubirán"
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Journal Club: Dolor en Atletas.

En los atletas, quienes someten su sistema musculoesquelético a un esfuerzo continuo y extenuante, el dolor principalmente es secundario al daño de las estructuras de la sarcómera, con la consiguiente alteración de la homeostasis del calcio y la desregulación de la contracción muscular, ocasionando disminución de la fuerza.

También el dolor es debido a la presencia de fosfatos e hidrogeniones, disminución de oxigenación sistémica, isquemia, aumento de producción de radicales libres, y la presencia de sustancias endógenas (bradicinina, serotonina, histamina y prostaglandina E2), las cuales se elevan ante el daño muscular y aumentan la sensibilidad de los nociceptores. (1)

Se estima que la prevalencia del dolor crónico en atletas es del 31%, aunque se trata de un fenómeno común, existe evidencia de que después de un período de ejercicio intenso, la percepción del dolor se reduce por un tiempo limitado; se cree que es debido a la activación de un mecanismo endógeno analgésico en esta población. Esto fue demostrado en un estudio realizado en el 2013 en la Universidad de Heidelberg, Alemania, el cual concluyó que hay una sensibilidad disminuida al umbral mecánico al dolor, aumento en la sensibilidad a la vibración y una reducción en la modulación condicionada al dolor en atletas de resistencia vs controles activos.

La reducción en esta modulación se podría explicar por un efecto techo, en el cual el mismo estímulo resultará en una menor actividad del sistema inhibitorio doloroso a largo plazo, como resultado de una respuesta alterada del sistema endógeno anti-nociceptivo inducida por el entrenamiento constante. (2)

Según otros estudios, los atletas son capaces de resistir más dolor debido a su disposición a seguir entrenando y compitiendo, inclusive estando lesionados, en búsqueda de obtener el reconocimiento. (3). En ese orden, Jahan Heidari et al. en este año, describieron que aunque la duración y la intensidad del dolor lumbar es comparable entre atletas y no atletas, es notable que los atletas presentan menos incapacidad laboral, ya que éstos toleran más el dolor, además de la presencia de una fuerte motivación en continuar su práctica deportiva que no existe en los no atletas. (4)

En el Journal of Clinical Sports Medice del 2016, Matava et. al., consideran que entre los deportistas de élite hay una aceptación de su dolor como una consecuencia normal de la actividad atlética; de ahí que entre ellos exista el lema de sin ¨dolor no hay ganancia¨. (5)

En ese tenor, en un estudio publicado por Legault et al. en el BMC Musculoskeletal Disorders en el 2015, se encontró que a pesar de que los atletas poseen más riesgo de lesiones relacionadas con la actividad física, tienen menos síntomas músculoesqueléticos axiales cuando se comparan con el adolescente no deportista. (6)

No obstante, debido a la intensidad y la duración del entrenamiento necesario para las competencias de élite, los deportistas de alto rendimiento pueden tener dos a cinco veces más lesiones traumáticas que los atletas recreativos. (7).

Según el tipo de disciplina deportiva, existe una variabilidad en la incidencia de lesiones, y por consiguiente la afección de diversas zonas anatómicas. En un estudio publicado en The International Journal of Sports Physical Therapy en diciembre del 2015, el 20% de los nadadores reportó dolor musculoesquelético durante un campeonato; en el que la región anatómica que más dolor presentó fue el hombro 44,4%, seguido de la espalda baja 16,7%, y las de menor incidencia fueron las regiones de muslo o cadera (9.3%), y las regiones cervical, codo, muñeca, mano o dedo (7,8%)(8) . En otro estudio, pudo evidenciarse que entre la práctica de artes marciales y karate, existía una alta prevalencia de trastornos temporomandibulares debido al desplazamiento del disco, ocasionando un dolor de tipo crónico. (7)

El propósito del tratamiento de las lesiones es reducir los síntomas, mejorar la funcionalidad, con un tiempo de recuperación lo más corto posible (9); de ahí que es frecuente el uso de analgésicos en esta población incluso antes, durante y después de la competencia en un intento de disminuir la percepción dolorosa y, por ende, obtener mejor desempeño. (5)

Debido a la escasez de ensayos específicos en población atlética, las recomendaciones sobre tratamientos se realizan a partir de una revisión de los tratamientos para la población general; se ha encontrado que el manejo conservador del dolor puede ser clasificado como farmacológico y no farmacológico.

Dentro del abordaje no farmacológico se encuentran medidas generales como uso de calor o frío, ultrasonido, láser, terapia de manipulación espinal, acupuntura, masajes, tracción, estimulación nerviosa eléctrica transcutánea (TENS), uso de soportes o arriostramiento; de todos ellos lo que ha demostrado tener algún tipo de beneficio es el uso de calor local y la terapia de manipulación espinal. (10)

La cultura del uso de medicamentos para el manejo del dolor en los deportistas profesionales en los últimos años ha evolucionado a ser menos aceptable que en décadas anteriores debido en parte a las regulaciones federales más restrictivas y con sanciones de peso. (5) La World Anti-doping Agency (WADA) o su versión castellana Agencia Mundial Antidopaje (AMA), es una fundación independiente que promueve, coordina y monitoriza la lucha contra el dopaje en el deporte; la cual anualmente establece las sustancias que los atletas tienen prohibidas utilizar.

Estas sustancias no sólo se limitan a aquellas con propiedades analgésicas, sino también a cualquier compuesto que pueda colocar el atleta en ventaja sobre los demás. Para su mejor entendimiento la WADA los ha clasificado por sustancias o por métodos. (11)

Los métodos son clasificados en tres grupos (M1-M3):

- M1 Manipulación de sangre y componentes sanguíneos
- M2 Manipulación química y física
- M3 Dopaje genético

Las sustancias han sido divididas en los siguientes grupos que se extienden desde S1 hasta S9:

- S1 sustancias anabolizantes
- S2 Hormonas Peptídicas, Factores De Crecimiento, Sustancias Afines y Miméticos
- S3 Agonistas Beta-2
- S4 Moduladores Hormonales y Metabólicos
- S5 Diuréticos y Agentes Enmascarantes
- S6 Estimulantes
- S7 Narcóticos
- S8 Canabinoides
- S9 Glucocorticoides

Para este año desde el 1 Enero al 31 de diciembre del 2016, los fármacos con propiedades analgésicas prohibidos por la WADA son: (11)



La AMA recomienda que si un método o sustancia no es encontrado en la lista, antes de administrar al deportista debe ser verificado con la asociación antidopaje de la disciplina correspondiente, y valorar si esta sustancia o método está relacionado con una categoría existente. (11)

Las terapias farmacológicas que han demostrado tener beneficio en el manejo inicial del dolor y que no están prohibidas en la población deportiva son los medicamentos anti-inflamatorios no esteroideos y relajantes musculares; sin embargo, ambos tienen efectos secundarios importantes que deben ser considerados. (10)

El personal médico que atiende deportistas de distintos niveles, a menudo se enfrenta con el reto de la administración de medicamentos analgésicos durante un entorno competitivo con el fin de que el atleta pueda volver a jugar o a entrenar. Se debe mantener lineamientos de manejo apegados al marco de la ética y basados, en la medida de lo posible, en las reglas dispuestas por los organismos reguladores. (5)

Bibliografía

  1. Da Silva, E. ,et. al. Nonsteroidal Anti-Inflammatory Drug Use and Endurance During Running in Male Long-Distance Runners. Journal of Athletic Training 2015; 50 (3):295–302.
  2. Tesarz, J. et. al. Alterations in endogenous pain modulation in endurance athletes: An experimental study using quantitative sensory testing and the cold-pressor task. Pain 2013; (154): 1022–1029.
  3. Bardel, M-H. et al. The role of athletes' pain-related anxiety in pain-related attentional processes. Journal of Anxiety, Stress, & Coping, 2013.
  4. Heidari, J. et. al. Low back pain in athletes and non-athletes: a group comparison of basic pain parameters and impact on sports activity. Sports Science Health. 2016.
  5. Matava, M. J. Ethical Considerations for Analgesic Use in Sports Medicine. Clinical Sports Medicine 2016(35):227–243.
  6. Legault et al. Musculoskeletal symptoms in an adolescent athlete population: a comparative study. BMC Musculoskeletal Disorders 2015 (16):210-219.
  7. Bonotto et al. Professional karate-do and mixed martial arts fighters present with a high prevalence of temporomandibular disorders. Dental Traumatology 2016 (32): 281–285.
  8. Oliveira de Almeida, M. et. al. Prevalence of musculoskeletal pain among swimmers in an elite national tournament. The International Journal of Sports Physical Therapy 2015 (10): 1026-1035.
  9. Maquirriain, J. et. al. Acute Achilles tendinopathy: effect of pain control on leg stiffness. Journal of Musculoskeletical Neuronal Interaction 2014 (14):131-136.
  10. Petering, R. et. al. Treatment Options for Low Back Pain in Athletes. Sports Health. 2011 (3):550-556.
  11. list.wada-ama.org

Resumen a cargo de Jenny Yajaira Capellán Mejía (Algología, INCMNSZ).


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