Seguir a @DolorINNSZ
Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición "Salvador Zubirán"
Departamento de Medicina del Dolor y Paliativa
Inicio Directorio de algólogos Artículos de interés Especialidad en Dolor y CP Cursos Enlaces Contacto

Inicio / Artículos de interés / Revisión Bibliográfica

Revisión Bibliográfica: Dolor miofascial.

La fascia está compuesta por tejido conectivo (colágeno) que rodea y penetra dentro del músculo esquelético, las articulaciones, órganos, nervios y lechos vasculares. El tejido fascial forma un matriz viscoelástica tridimensional de soporte estructural. La fascial comprende láminas de tejido conectivo tales como aponeurosis; cápsulas de articulaciones y órganos; y también tejido conectivo muscular.

El papel especial de las “Fascias", como factor principal que determina el funcionamiento del sistema musculoesquelético. Según esa teoría, el sistema fascial, al extenderse de la cabeza a los pies, puede comportarse como un órgano con diferentes funciones y capacidades que hacen una contribución importante a las propiedades dinámicas del cuerpo.

Tejido fascial rígido presenta una capacidad de deslizamiento reducida (debido a ya sea microtrauma repetido o lesión aguda) se cree que es una fuente de tensión para el resto del cuerpo que conduce al dolor y a la pérdida de funcionalidad capacidad. Dentro del tejido fascial, predominaban las llamadas neuronas de "amplio rango dinámico", que pueden detectar múltiples señales sensoriales.l síndrome de dolor miofascial (MPS) es una condición de dolor en la cual existe la presencia de puntos gatillo (MTrP) a nivel músculo esquelético. Puede ocurrir solo o en combinación con otro tipo de dolor.

Los generadores MTrP son áreas focales de bandas tensas que se encuentran en el músculo esquelético, las cuales son hipersensibles a la palpación cuando se aplica presión manual sobre un MTrP, produciendo un dolor local. Puede ser de inicio insidioso u ocurrir como resultado de un trauma o lesión. Se puede acompañar con síntomas de disfunción autonómica, (diaforesis, lagrimeo, enrojecimiento, cambios de temperatura) así como de hiperestesias, disestesias, espasmo, fatiga muscular, debilidad, alteraciones del estado de ánimo y del sueño.

El dolor miofascial puede ser causado por estrés postural, desequilibrio muscular y uso excesivo repetitivo. Por lo tanto, la biomecánica, la función articular y la postura deben evaluarse para evaluar su contribución. Está asociado con un rango de movimiento restringido. Para identificar MTrPs, el examinador aplica presión suave perpendicular a las fibras musculares, una banda tensa debe ser palpable, y la presión directa debería producir un dolor significativo, que reproduce el del paciente.

El tratamiento de MPS se dirige a MTrPs y tiene como objetivo corregir la estructura y la mecánica desequilibrio que provocó la formación de MTrP. El tratamiento también debe abordar la disfunción que produce, identificar estresores emocionales y tratar complicaciones tardías.

TERAPIA FARMACOLÓGICA:

Existe poca literatura sobre el uso de antiinflamatorios no esteroideos orales (AINE) para MPS. Se ha demostrado que los AINE tópicos son útiles en MPS, tienen menos efectos sistémicos, pero un costo más elevado que los medicamentos vía oral. A pesar de la evidencia limitada, los AINE a menudo son parte del tratamiento con MPS porque están disponibles y muchos pacientes se sienten cómodos usándolos sin prescripción médica.

Los relajantes musculares son un grupo de medicamentos con farmacología variable que actúan sobre el sistema nervioso central para interrumpir el dolor nociceptivo. Se desconoce el mecanismo de acción, pero su estructura es similar a la de un antidepresivo tricíclico. A menudo se usa tanto para aliviar el dolor como para dormir, porque tiene un efecto sedante. Cochrane en 2009 encontró que no hay suficiente evidencia para respaldar su uso en MPS.

Benzodiacepinas: El clonazepam y el diazepam son derivados de benzodiacepinas con múltiples aplicaciones: como ansiolíticos, anticonvulsivos y relajantes musculares y se usan en el tratamiento de MPS. El éxito de los benzodiacepinas en MPS puede estar dirigido a no solo a dolor, también a síntomas comúnmente asociados, como tensión muscular, ansiedad, síndrome de piernas inquietas y trastornos del sueño.

Los antidepresivos tienen un papel cada vez más importante en el tratamiento del dolor crónico: incluidos antidepresivos tricíclicos, inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), e inhibidores de la recaptación de serotonina norepinefrina (IRSN). Ensayos clínicos sobre el dolor cefalea por tensional crónica y el dolor miofascial encontraron que la amitriptilina es efectiva para muchos pacientes. Una revisión sistemática por Annaswamy y colegas apoyó el uso de amitriptilina en algunas condiciones de MPS.

Tramadol: Es un agonista opioide débil e inhibe la recaptación de serotonina y noradrenalina en la asta dorsal de la médula espinal. No hay estudios publicados para apoyar el uso de tramadol en el dolor miofascial. Sin embargo, varios estudios apoyan su uso en dolor crónico generalizado, dolor lumbar crónico y osteoartritis, que son comúnmente asociado con MPS regionales.

Parche de lidocaína: La aplicación transdérmica de un anestésico local con eficacia penetración local y absorción sistémica limitada. Se ha propuesto como alternativa de tratamiento tomando el lugar de la inyección con aguja de anestésicos locales en pacientes con hipersensibilidad asociado con MPS. En un estudio controlado y aleatorizado, el parche de lidocaína fue efectivo en el tratamiento de MPS, no generó un puntaje de reducción del dolor tan grande como la infiltración con aguja, pero los pacientes estaban satisfechos con su efecto analgésico y su uso estaba asociado con menos molestias que la infiltración con aguja.

La toxina botulínica tipo A es una sustancia neurotóxica que se cree que actúa de manera centralizada y periféricamente para disminuir el dolor. En la unión neuromuscular, bloquea la liberación de acetilcolina para prevenir la hiperactividad muscular y los espasmos. Su acción a nivel neuromuscular le permite apuntar a MTrPs, reduciendo la isquemia local dentro de los músculos, y libera las terminaciones nerviosas atrapadas. Tiene propiedades anti nociceptivas, previniendo la liberación de neurotransmisores asociados con el dolor en las neuronas sensoriales primarias. También puede actuar centralmente, a nivel espinal y supraespinal, y en el sistema nervioso somático y autónomo.

TERAPIA NO FARMACOLÓGICA:

El ejercicio es uno de los aspectos más importantes de la rehabilitación y el manejo de dolor musculoesquelético. Ayuda a mejorar la flexibilidad, aumentar el estado funcional, optimizar estado de ánimo y reducir el dolor. Iniciar un programa de ejercicios de estiramiento es fundamental en el tratamiento con MPS. Estos ejercicios alargan las estrechas bandas de músculo esquelético que se han acortado y están causando dolor. El estiramiento mejora el rango de movimiento de las articulaciones, lo que lleva a una disminución del dolor, aumento de la movilidad y restauración de la actividad normal.

Modificaciones posturales, mecánicas y ergonómicas: En la investigación en salud ocupacional y ergonomía, hay evidencia de que repetitivas posiciones indeseables causan dolor muscular y predisponen a los trabajadores a lesión. Teóricamente, el uso muscular excesivo o mal acondicionamiento, desarrolla microtrauma y acortamiento miofascial, que puede predisponer a la formación de MTrP.

Bibliografía

  1. Robert D. Gerwin (2014). “Diagnosis of Myofascual Pain Syndrome”. Phys Med Rehabil Clin Am 25, 341-355. DOI: 10.1016/].pmr.2014.01.011.
  2. Joanne Borg Stein. (2014). “Myofascial Pain Syndrome Treatments” Phys Med Rehabil Clin N Am. 25, 357-374. DOI: 10.1016/].pmr.2014.01.012.
  3. Jadyn H. Bonder (2017). “Myofascual Pelvic Pain and Related Disorder” Phys Med Rehabil Clin N. Am. 28, 501- 515. DOI: 10.1016/].pmr.2017.03.005
  4. W. Klingler. (2014). “Clinical Relevance of Fascial Tissue and Dysfunctions” Curr Pain Headache Rep (2014) 18:439 DOI 10.1007/s11916-014-0439-y.
  5. Katri Laimi. (2017) “Effectiveness of myofascial release in treatment of chronic musculoskeletal pain: a systematic review”. Clinical Rehabilitation. https://doi.org/10.1177%2F0269215517732820.

Resumen a cargo de Lucía Alejandra Rodríguez Navarro (Medicina del Dolor y Paliativa, INCMNSZ).


Regresar a la lista de artículos de interés


- Departamento de Medicina del Dolor y Paliativa ¿Preguntas o comentarios?