Seguir a @DolorINNSZ
Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición "Salvador Zubirán"
Departamento de Medicina del Dolor y Paliativa
Inicio Directorio de algólogos Artículos de interés Especialidad en Dolor y CP Cursos Enlaces Contacto

Inicio / Artículos de interés / Revisión Bibliográfica

Revisión Bibliográfica: ¿Cannabis medicinal para pacientes con dolor?

La duda existente sobre los riesgos- beneficios del uso de cannabis terapéutico para aliviar el dolor sigue siendo controversial, y aunque en algunos países ya se ha legislado sigue faltando información acerca de su uso y las diferencias individuales, contextuales, económicas, educativas y de acceso de quien la consume.

En un estudio con jóvenes bajo un programa de tratamiento basado en la abstinencia, se encontró que aquellos con menor edad (media de 29 años) reportaban mayor consumo de cannabis medicinal con licencia legal en el último año. Sin embargo, su consumo estaba acompañado de substancias como alcohol, cocaína y opioides, perfilando a éstos jóvenes con abuso de substancias incluyendo analgésicos con o sin receta. Además, su uso no se relacionó con puntuaciones de depresión o niveles de dolor mayores a los reportados por jóvenes que no usaron cannabis (Ashrafioun, Bohnert , Jannausch, & Ilgen, 2015).

En el caso del dolor crónico no oncológico, un estudio realizado en Australia reporto que pacientes que han vivido con dolor por un periodo significativamente largo y que hacen uso de cannabis alivian su dolor con esta substancia en un 70% contra el 50% de alivio conseguido por los medicamentos de base. Las características de estos participantes resaltan por ser hombres jóvenes, propensos a trastornos por abuso de substancias, con criterios para depresión de moderada a severa y ansiedad generalizada, presentan mayor severidad del dolor, interferencia en la funcionalidad, menos habilidades para sobrellevarlo, mayor tiempo en el consumo de opioides en dosis altas, haber tomado benzodiacepinas, menor probabilidad de adherencia con los opioides prescritos, problemas de salud mental, uso de medicamentos psiquiátricos y mayor distrés. (Degenhardt, Lintzeris, Campbell, Bruno, Cohen, Farrell & Hall, 2015).

Un estudio en Canada que evaluó las características de los usuarios con acceso a cannabis bajo propósitos terapéuticos refiere a hombres blancos y aborígenes como los más representativos, condición de juventud, economía favorecida y mayor probabilidad de haber terminado la secundaria. El programa instaurado para autorizar la posesión de cannabis con fines médicos muestra dos categorías: La primera, incluye los síntomas asociados con el SIDA, artritis, lesiones en médula espinal, cáncer, epilepsia, o MS; y la segunda, otros síntomas y condiciones evaluados por un médico y un especialista (Walsh, Callaway, Belle-Isle, Capler, Kay, Lucas, & Holtzman, 2015).

Los síntomas, tratados con cannabis terapéutico incluyen presión arterial alta (9%), tics (8%), regulación de azúcar en la sangre (7%), convulsiones (6.%), descontrol de la vejiga (6%) e impotencia (6%) (Walsh, et al, 2015).

Exámenes adicionales indica que el dolor, la ansiedad y los trastornos del sueño resultan con más frecuencia, los síntomas varían de acuerdo a la condición médica, siendo los del dolor los más frecuentes, se enlistan espasmos musculares, inflamación, presión ocular y los síntomas de los participantes con trastornos del estado de ánimo y ansiedad (Walsh, et al, 2015).

Se reporta mayor éxito para reducir los síntomas del dolor y los efectos secundarios, al compararlos con los medicamentos de base. Sin embargo, la baja conciencia de los estados emocionales se relaciona con un uso problemático de cannabis y contar con pocas estrategias de Evaluación Emocional incrementan la probabilidad de abuso o uso problemático (Boden, Gross, Babson, & Bonn-Miller, 2013).

Se muestran ejemplos de países en los que el uso del cannabis comienza a ser regulado, y no obstante, podemos darnos cuenta que el espectro de tratamiento resulta poco claro por lo que algunas de las críticas para su uso terapéutico se centran en la falta de control de calidad en las presentaciones de la substancia, las formas de dosificación no proporcionan una dosis conocida y reproducible, y los datos sobre la eficacia y los eventos adversos no se recogen de una manera confiable (Wiley Periodicals, 2013).

No hay evidencia científica que relacione el efecto de la marihuana en el dolor con algún efecto analgésico bien identificado, sin embargo, sabemos que esta substancia produce cambios a corto plazo en el Sistema Nervioso Central. Los opioides y cannabinoides actúan en receptores específicos que se crean de forma endógena y natural en el cuerpo como parte de los procesos de regulación normal necesarios para la vida (Wiley Periodicals, 2013).

Bibliografía

  • Ashrafioun, L., Bohnert , K. M., Jannausch, M. & Ilgen, M. A. (2015). Characteristics of substance use disorder treatment patients using medical cannabis for pain. Addictive Behaviors, 42, 185- 188.
  • Boden, M.T., Gross, J.J., Babson, K.A. & Bonn- Miller, M.O. (2013). The interactive effects of emotional clarity and cognitive reappraisal on problematic cannabis use among medical cannabis users. Addictive Behaviors, 38, 16631668
  • Degenhardt, L., Lintzeris, N., Campbell, G., Bruno, R., Cohen, M., Farrell, M. & Hall, W. D. (2015). Experience of adjunctive cannabis use for chronic non- cancer pain:Findings from the Pain and Opioids IN Treatment (POINT) study. Drug and Alcohol Dependence, 147, 144-150.
  • Walsh, Z., Callaway, R., Belle-Isle, L., Capler, R., Kay, R., Lucas, P. & Holtzman, S. (2015). Cannabis for therapeutic purposes: Patient characteristics, access, and reasons for use. International Journal of Drug Policy, 24, 511- 516

Resumen a cargo de Ana Roldán (Psicología, INCMNSZ).


Regresar a la lista de artículos de interés


2018 - Departamento de Medicina del Dolor y Paliativa ¿Preguntas o comentarios?