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Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición "Salvador Zubirán"
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Revisión Bibliográfica: El ambiente paliativo

Elementos clave dentro de cuidados paliativos son aquellos relacionados con la búsqueda de alivio, la prevención del sufrimiento de los pacientes, y la mejora de su calidad de vida. Aunque el ambiente hospitalario podría generar bienestar al paciente de acuerdo a algunas teorías, generando espacios estéticamente agradables y ambientes hogareños durante una enfermedad avanzada, este es un tema que frecuentemente no es tomado en cuenta en las unidades hospitalarias (Timmermann et al, 2014).

La relación entre el paciente y su ambiente ha sido evidente dentro de la enfermería desde teorías tempranas, por ejemplo las basadas en el pensamiento de Florence Nightingale (enfermera inglesa, pionera de la enfermería profesional moderna), quien estaba convencida de que para recuperarse de una enfermedad, el paciente necesita elementos positivos y estéticos en su ambiente (como flores, luz natural, ventilación adecuada y una vista hermosa). Si bien estas ideas pioneras se han modificado a la luz del conocimiento basado en evidencia, las líneas actuales señalan por ejemplo, que permitir a los pacientes con cáncer traer objetos de valor personal al ambiente hospitalario crea un espacio personal que a su vez genera una sensación de privacidad que resulta muy importante para el bienestar; también se menciona dentro de esta línea que un ambiente hospitalario acogedor, tranquilo y familiar genera emociones positivas en pacientes con cáncer en situación de vulnerabilidad. Por lo contrario, flores marchitas, bolas de polvo en el suelo, o un clavo en una pared desnuda se percibe como mensajes de muerte, peligro, vergüenza, estigma y falta de atención hacia el paciente (Timmermann et al, 2014).

En una revisión sistemática Drahota et al (2012) identificaron cómo el ambiente hospitalario (como sonidos, imágenes, aromas, el diseño, la calidad del aire, el mobiliario, la arquitectura y el diseño) puede tener un impacto en la salud de los pacientes. La revisión identificó 102 estudios pertinentes, 85 de los cuales evaluaron el uso de música en el hospital. Otros aspectos ambientales considerados fueron: aromas, distractores audiovisuales, decoración, calidad del aire, el tipo de habitación, pisos, muebles y mobiliario, iluminación, temperatura, y cambios de diseño. No se encontraron estudios que cumplieran los criterios de inclusión para evaluar: el arte, acceso a la naturaleza (por ejemplo a través de los jardines del hospital, atrios, flores y plantas), los techos, las intervenciones para reducir el ruido del hospital, las tecnologías, o la existencia de ventanas. En general, parece que la música en el hospital puede ayudar a mejorar la ansiedad, sin embargo, hay poca evidencia que apoye el uso de la música para resultados fisiológicos (como la reducción de la frecuencia cardíaca y la presión arterial) y para reducir el uso de medicamentos. Para otros aspectos no hay muchos estudios bien diseñados que ayuden a tomar decisiones contundentes. Los estudios que se han incluido en esta revisión demuestran que los cambios físicos realizados para "mejorar" el ambiente del hospital en general no hacen daño y es probable que si ofrezcan ventajas.

A pesar de lo anterior, la investigación del impacto del entorno en el contexto paliativo resulta menor. Brereton et al (2012) identificaron elementos clave del ambiente hospitalario al final de la vida en pacientes adultos mayores y sus familias a través de una revisión. Se incluyeron diez artículos. Se identificaron cuatro temas principales: privacidad, proximidad (física y emocional) con los seres queridos, al hogar y la naturaleza; satisfacción con el ambiente físico; y deficiencias en el entorno físico, sin embargo existe poca evidencia acerca de los entornos físicos hospitalarios y su impacto en el bienestar físico y emocional en el contexto paliativo.

Por su parte, Timmermann, Uhrenfeldt & Birkelund (2013) exploraron cómo los pacientes con cáncer experimentan las impresiones sensoriales positivas en el entorno hospitalario como lo son la arquitectura, la decoración y el interior. A partir de entrevistas realizadas a 6 pacientes y a su análisis con metodología cualitativa, se identificaron dos temas principales: preservación de la identidad y pensamientos y sentimientos positivos. Los participantes experimentaron que las impresiones sensoriales positivas en el ambiente hospitalario tenían una repercusión significativa en su estado de ánimo, generando pensamientos y sentimientos positivos. Tener acceso a una vista hermosa también ayudó a los pacientes a que olviden pensamientos negativos por un tiempo, a conectarse con buenos recuerdos y con historias personales de vida, lo que les permitió fortalecer su identidad.

Timmermann et al (2014) exploraron cómo los pacientes experimentan estar en el medio hospitalario y el significado que asignan al medio ambiente en caso de enfermedad grave. Encontraron que el ambiente hospitalario tiene un fuerte impacto en las emociones y el bienestar de los pacientes. Manifestaron que las decoraciones estéticas y lugares acogedores para conversar o relajarse crean una sensación de calidez hogareña que refuerza un estado de ánimo positivo y fortaleza personal. Además, si estaban rodeados por algunos de sus objetos personales o realizaban tareas familiares, los pacientes fueron capaces de mantener un mejor sentido del yo. Mantener algún tipo de rutina diaria familiar era importante para su sentido de bienestar y emociones positivas.

Browall, et al (2013) describieron los factores del ambiente hospitalario que son percibidos como importantes para los pacientes en los cuidados oncológicos, por medio de metodología cualitativa a través de entrevistas en grupos focales. El análisis de las percepciones del entorno de los pacientes indicó al ambiente como una entidad compleja que comprende varios aspectos. Se identificaron 3 categorías: la seguridad, la colaboración con el staff y el espacio físico. Dentro de la primer categoría hubieron 3 subcategorías: la continuidad y accesibilidad (la importancia de ser cuidado por el mismo staff a lo largo del proceso de enfermedad, ya que se asocia con un sentimiento de seguridad), la privacidad y comunidad (espacios amplios para pacientes y el personal, buen suministro de camas, mesas modernas y fácil de usar, y una cocina y comedor funcionales y acogedores). En la segunda categoría, colaboración con el staff, las subcategorias son: ser una persona (ser tratado bien, sentirse atendido, recibir una bienvenida, y experimentar el tiempo pasado en el hospital como bueno), participación y responsabilidad (transparencia, buena comunicación y cooperación dentro del equipo) y la comunicación (diálogo con el staff). La última dimensión, espacio físico tuvo 3 dimensiones: alimentos y aromas, las impresiones visuales y los sonidos del entorno.

A partir de lo anterior se puede decir que el entorno en cuidados paliativos es una entidad compleja, formada por varios aspectos tanto físicos como psicosociales, donde los primeros están subordinados por los factores psicosociales. Se resalta entonces el deseo primario de los pacientes de estar en un ambiente psicosocial donde sean vistos como una persona única; lo que subrayan la importancia de un ambiente hospitalario estético y hogareño como parte de los cuidados paliativos, ya que genera sensación de bienestar, alivio y de emociones positivas. Tal conocimiento podría alentar el desarrollo de nuevas políticas relativas a los centros de atención adecuados, que a su vez podría dar lugar a una mejor atención global en caso de enfermedad avanzada. Un entorno que ofrece sencillez y ofrece una vista a la naturaleza parece ayudar a algunos pacientes a preservar su identidad. Por otra parte, las impresiones sensoriales positivas y la oportunidad para la recreación a través de instalaciones ambientales fortalecen los pensamientos y sentimientos positivos del paciente.

Bibliografía

  • Brereton, L., Gardiner, C., Gott, M., Ingleton, C., Barnes, S. & Carroll C. (2012). The hospital environment for end of life care of older adults and their families: an integrative review. J Adv Nurs., 68(5):981-93.
  • Browall, M., Koinberg, I., Falk, H. & Wijk, H. (2013). Patients’ experience of important factors in the healthcare environment in oncology care. Int J Qualitative Stud Health Well-being, 8, 1,10.
  • Drahota, A., Ward, D., Mackenzie, H., Stores, R., Higgins, B., Gal, D., et al. (2012). Sensory environment on health-related outcomes of hospital patients. Cochrane Database Systematic Review, 14(1-360).
  • Timmermann C., Uhrenfeldt L. & Birkelund R. (2013). Cancer patients and positive sensory impressions in the hospital environment – a qualitative interview study. European Journal of Cancer Care, 22, 117–124.
  • Timmermann, C., Uhrenfeldt, L., Terp Høybye, M. & Birkelund, A. (2014). A palliative environment: Caring for seriously ill hospitalized patients. Palliative and Supportive Care, 1-9.

Resumen a cargo del Susana Ruiz (Psicología, INCMNSZ).


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