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Revisión Bibliográfica: El papel de la esperanza en pacientes con cáncer

De acuerdo al Diccionario de la Lengua Española, la palabra esperanza significa “un sentimiento, una expectativa o el deseo de que suceda algo en particular”, sin embargo es un concepto mucho más complejo que lo expresado en esa definición. Dicha complejidad se refleja en la definición de Olver (2012): es una fuerza dinámica vital multidimensional caracterizada por la confianza de que una expectativa sobre un buen futuro, aún incierto, es realmente posible y personalmente significativo (Olver, 2012).

Su papel en personas que viven con una enfermedad con resultados variables (como lo es el cáncer) ha sido ampliamente estudiado. En este contexto, la esperanza es la posibilidad de un mejor futuro desde un presente incierto y difícil, es un constructo multidimensional y dinámico, en el cual influyen múltiples factores, como síntomas, salud física y salud mental, y en una situación que cambia (como la historia natural del cáncer), los objetivos de la esperanza también se modifican (Duggleby, 2013).

Olver (2012), en una revisión de la literatura en la que intenta definir a la esperanza en el contexto oncológico, menciona que ésta genera significado en los pacientes y es una estrategia de afrontamiento importante, eso genera que los médicos sean cautelosos al comunicar malas noticias por la creencia de que eso puede reducir la esperanza en los pacientes, pero la evidencia sugiere que brindar información para apoyar en la toma de decisiones ayuda a que la comunicación sea manejada exitosamente. Por ejemplo Smith, et al (2010) evaluaron el nivel de esperanza antes y después de brindar las estimaciones del efecto del tratamiento y la posibilidad de supervivencia o de ser curado (siempre cero) en 27 pacientes que recibían primera, segunda, tercera y cuarta línea de quimioterapia, no encontrando diferencias significativas entre ambos puntajes, lo que sugiere que la esperanza se mantiene cuando a los pacientes con cáncer avanzado se les da información veraz sobre el pronóstico y el tratamiento, incluso cuando las noticias son malas. Olver también menciona la relación con otras emociones: la esperanza y el optimismo se correlacionan negativamente con ansiedad y depresión. Sin embargo sugiere que mantener la esperanza en pacientes con cáncer incurable puede llevarlos a aceptar tratamientos con poca oportunidad de beneficios. La esperanza también se debe fomentar en enfermeras de unidades de cuidados paliativos ya que ellas transmiten esta información a pacientes y personal de la salud.

Esperanza y su relación con variables demográficas, físicas y psicológicas.

El papel de la esperanza en pacientes oncológicos está relacionado con distintos ámbitos de la persona, como lo es el físico, el emocional e incluso el demográfico.

En relación a variables demográficas, Duggleby (2013) sugiere que ser hombre, ser joven, y tener pareja se asocia con mayor esperanza, por lo que estudió una muestra de 311 pacientes encontrando que la esperanza se relacionó significativamente con la edad, más específicamente, pacientes oncológicos mayores de 65 años tuvieron menos esperanza que los más jóvenes. Asimismo, los hombres tuvieron mayores niveles de esperanza.

De acuerdo a Duggleby (2013), en cuanto a factores físicos, la esperanza se relaciona negativamente con fatiga, y con intensidad del dolor, aunque en esto último la evidencia es ambigua. Al respecto, Rawdin, & Rabow (2013) estudiaron la relación entre la esperanza y el dolor en pacientes con cáncer, y en una muestra de 78 pacientes no encontraron relación entre la esperanza y el género, la edad o la presencia de enfermedad metastásica, pero si con intensidad del dolor (el valor promedio y el peor dolor experimentado), interferencia del dolor en la funcionalidad, ansiedad y depresión, siendo estas correlaciones negativas y positivas con bienestar espiritual, aunque en el análisis de regresión, la relación entre intensidad del dolor y esperanza no fue tan significativo.

En cuanto al aspecto psicológico, la ansiedad y la depresión se relacionan negativamente con esperanza en pacientes recién diagnosticados con cáncer, la desesperanza es un factor de riesgo para suicidio, depresión y deseo de una muerte apresurada. Además ayuda a lidiar con el distrés y la incertidumbre del diagnóstico (Olver, 2012).

Rustøen, Cooper & Miaskowski (2010) encontraron en una muestra de 194 pacientes con un modelo de ecuaciones estructurales (el cual explicó el 60% de la varianza) pobre estatus de salud, baja esperanza y más alto distrés psicosocial, fueron significativamente relacionados con menor satisfacción con la vida. Se encontró que la esperanza moderó la relación entre distrés psicológico y el estatus de salud.

La esperanza es un constructo complejo que no solo tiene que ver con un pronóstico favorable, sobre todo en una situación tan incierta como puede ser tener cáncer. Factores físicos, psicológicos e incluso demográficos se relacionan con ella, por lo que el favorecer dicha fortaleza implicará tomar las características actuales del paciente en cuanto al estado de la enfermedad, ya que un paciente puede tener esperanza aún cuando la muerte parece inminente, no solo hacia el pronóstico, si no también hacia la calidad de los últimos días y lo que puede esperar después de la muerte, para lograr esto, el equipo de salud juega un papel importante.

Bibliografía

  • Duggleby W. (2013). Hope in Newly Diagnosed Cancer Patients. J Pain Symptom Manage, 46(5), 661-670.
  • Olver, I. (2012). Envolving definitions of hope in oncology. Curr Opin Support Palliat Care, 6(2), 236–241.
  • Rustøen, T., Cooper, B. & Miaskowski, C. (2010). The Importance of Hope as a Mediator of Psychological Distress and Life Satisfaction in a Community Sample of Cancer Patients. Cancer Nursing, 33(4).
  • Rawdin, B., Evans, C., Rabow, M. (2013). The relationships among hope, pain, psychological distress, and spiritual well-being in oncology outpatients. Journal of Palliative Medicine, 16(2), 167-172].
  • Smith, T., Dow, L., Virago, E., Khatcheressian, J., Lyckholm, L. & Matsuyama, R. (2010).Giving honest information to patients with advanced cancer maintains hope. Oncology. 24(6):521-5.

Resumen a cargo de Susana Ruíz (Psicología, INCMNSZ).

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